EL PAÍS DOMINGO, 18 DE MAYO DE 2008
Cuando los monstruos son los padres
Un día, a los 18 años, Lola (nombre ficticio) pidió a su padre a gritos que la matase. Ese día, él, "un ser estricto, con mucho genio y la mano muy larga", dejó de pegarle. Pero tuvieron que pasar muchos más, hasta la muerte de su progenitor, para que Lola encarase su biografía y comenzara a considerar anormal haber sido una niña maltratada. Durante su infancia y su adolescencia, lo normal para ella era la violencia, y excepcional, el trato que recibían sus primos, niños queridos por sus padres. Desde que tiene uso de razón recuerda palizas, bofetadas, tirones de pelo o patadas hecha un ovillo en el suelo; hasta pellizcos en los pechos cuando se desarrolló. A los golpes se añadía el maltrato psicológico, una letanía de reproches que siempre incluía dos mensajes: "Eres una puta mierda. No vales ni para tomar por culo".
Preguntas:
-¿Que edad tenia Lola?
Lola tenía 18 años.
-¿Que le pidió Lola a su padre?
Lola le pidió a gritos que la matase.
-¿Porque le pidió Lola que la matase?
Por que su padre la maltrataba desde pequeña.
-¿Que tipos de cosas le hacia a Lola?
Palizas, bofetadas, tirones de pelo, patadas y pellizcos.
-¿Que le decía su padre ?
Eres una puta mierda. No vales ni para tomar por culo.
Preguntas:
-¿Que edad tenia Lola?
Lola tenía 18 años.
-¿Que le pidió Lola a su padre?
Lola le pidió a gritos que la matase.
-¿Porque le pidió Lola que la matase?
Por que su padre la maltrataba desde pequeña.
-¿Que tipos de cosas le hacia a Lola?
Palizas, bofetadas, tirones de pelo, patadas y pellizcos.
-¿Que le decía su padre ?
Eres una puta mierda. No vales ni para tomar por culo.